12.13.2012

algo perdido


Descripción de algo perdido (Charles Simic)

No tuvo nombre nunca,
ni me acuerdo de cómo lo encontré.
Lo llevaba conmigo en el bolsillo
como un botón perdido,
pero no era un botón.

Películas de terror,
cafés abiertos veinticuatro horas,
bares oscuros,
pools,
sobre calles mojadas por la lluvia.

Tenía una existencia callada y ordinaria,
como la de una sombra en un sueño
o un ángel sobre un alfiler,
y luego desapareció.
Los años transcurrieron, con su seguidilla

de estaciones sin nombre,
hasta que alguien me dijo: “Es acá”.
Y fui tan tonto que bajé
en un andén vacío
sin ciudad a la vista.

12.02.2012

entrégame tu abismo



Prospecto

Soy un tranquilizante.
Funciono en casa,
Soy eficaz en la oficina,
me siento en los exámenes,
Comparezco ante los tribunales,
pego cuidadosamente las tazas rotas:
sólo tienes que tomarme,
¡ disolverme bajo la lengua,
tragarme,
sólo tienes que beber un poco de agua.

Sé qué hacer con la desgracia,
cómo sobrellevar una mala noticia,
disminuir la injusticia,
iluminar la ausencia de Dios,
escoger un sombrero de luto que quede bien con una cara.
A qué esperas,
confía en la piedad química.

Eres todavía un hombre (una mujer) joven,
deberías sentar la cabeza de algún modo.
¿Quién ha dicho
que la vida hay que vivirla arriesgadamente?

Entrégame tu abismo,
lo cubriré de sueño,
me estarás agradecido (agradecida)
por haber caído de pies.
Véndeme tu alma.
No habrá más comprador.
Ya no hay otro demonio.





De "Si acaso" 1978 de la poeta polaca Wislawa Szymborska. 
Versión de Abel A. Murcia. 
Imagen de Hollie Chastain.

11.23.2012

Luz


de Robin Myers

"Yo creo que al final es todo luz; creo que es aire"
--Larry Levis



Yo creo que al final es todo luz. Pero no, finalmente,
porque sea algo hermoso o temporario, ni siquiera solemne. Una vez,

con un hombre del que estaba enamorada, fuimos al bosque a caminar y de repente se largó a llover.]
No estaba en nuestros planes. Pero igual le encantó; él era de Wyoming,

y estaba acostumbrado a amar aquellas cosas que el mundo decidía que podía manejar sin previo aviso].
Sacudía los árboles la lluvia. Convertía el sendero en un riachuelo, levantaba la tierra,

y a mí me parecía que jamás volvería a estar seca. Pero cuando llegamos hasta un risco]
y miramos abajo, en dirección al valle, vimos que el sol se abría paso a través de las nubes

que antes lo ocultaban: súbitamente, la tormenta era una tormenta de luz.
Se tiñó todo el valle de un naranja profundo, los árboles brillaban doblemente:

antes por el otoño, ahora por el sol. El hombre
contemplaba, asombrado, el barro reluciente ante nosotros.

Yo creo que al final es todo luz, pero no porque cambie lo que toca.
Yo creo que él creía que estar ahí

nos convertía a ambos en parte del paisaje –y me tocó la cara,
donde tenía lluvia todavía, y quizá algo de luz-; y también me parece que creía

que de algún modo éramos responsables, en el sentido, al menos, de que siempre
lo somos de las cosas que decidimos ver. Yo creo que al final es todo luz,

no, sin embargo, porque nos bendiga o nos borre: sentí, al bajar
por la ladera, una especie de incómoda ternura por el cuerpo

que tenía a mi lado, este hombre cuya mano había tocado mi piel,
como si de verdad todo esto se tratara de su mano y mi piel; cuyo amor por el mundo

siempre será más fuerte cada vez que pose la mirada sobre él y mire cómo el sol
resalta todo aquello que él sabe verdadero. Pasamos por al lado de un arroyo

salpicado por esquirlas de luz, como si fueran peces.
Vimos la luz filtrarse por el aire. Y así vimos el aire. Yo pienso que al final es todo luz, pero tan sólo]

porque no guarda relación alguna con nosotros, no nos puede ayudar,
tan sólo iluminarnos, de la misma manera en que ilumina una fila de árboles,

una ruta desierta, sábanas arrugadas al amanecer tras la partida del amante.
Pienso que todo es luz, porque nos encendemos y después nos apagamos,

luego nos encendemos otra vez, le demos importancia
o no a ese hecho. Porque no. No podemos.
traducido por Zaidenwerg

10.13.2012

ya casi horizonte


Cuando los veas
diles que sigo aquí,
que una pierna me sostiene y otra anda en las nubes,
que es el único modo,
que las mentiras que les cuento no son las mentiras
que me cuento,
que por estar aquí y allí
soy ya casi horizonte,
que como el sol sale y se oculta sé cuál es mi sitio,
que es el aliento lo que me salva.

-Fragmento de Aliento, Mark Strand
gggggggggggggrrrrrrrrrrrrrr

sábado


y tengo que escribir pero prefiero hornear un pastel para M. mientras pienso en Silvia pero leo algo de Anne con la ventana abierta, y el ruido de los carros, y el ruido del vecino en el patio de abajo, cortando el pelo con maquinita a sus amigos, y toda la luz que le queda a esta hora. 


clic clac

Es hora de pararse del otro lado de la aguja y sentir la hora.

-Sentir la hora como una ola.


4.26.2012

*

"La ambición embriaga más que la gloria; el deseo florece, la posesión marchita todas las cosas; es mejor soñar la vida que vivirla, aunque vivirla sea también soñarla, pero menos misteriosamente y a la vez menos claramente, en un sueño oscuro y pesado, semejante al sueño difuso en la débil conciencia de los animales que rumian. Las obras de Shakespeare son más bellas vistas en el cuarto de trabajo que representadas en el teatro. Los poetas que han creado a las enamoradas imperecederas no han conocido, en muchos casos, más que vulgares criadas de mesón, mientras que los voluptuosos más envidiados no saben en absoluto concebir la vida que llevan, o mejor dicho que los lleva. Conocí a un niño de diez años, de salud enclenque y de imaginación precoz, que había puesto en una niña mayor que él un amor puramente cerebral. Se pasaba horas en la ventana para verla pasar, lloraba si no la veía, lloraba más aún cuando la había visto. Pasaba con ella muy raros y breves momentos. Dejó de dormir, de comer. Un día se tiró por la ventana. Al principio creyeron que le había decidido a morir la desesperación de no estar nunca junto a su amiga. Pero se supo que, por el contrario, acababa de hablar mucho tiempo con ella y que había estado muy amable con él. Entonces se supuso que el muchacho había renunciado a los días insípidos que le quedaban por vivir después de aquel embeleso que quizá nunca más se repetiría. De las frecuentes confidencias que hiciera en otro tiempo a un amigo se dedujo que sentía una decepción cada vez que veía a la soberana de sus sueños; pero en cuanto ella se alejaba, la fecunda imaginación del muchacho devolvía todo su poder a la niña ausente, y tornaba a desear verla. Cada vez intentaba atribuir a la imperfección de las circunstancias la razón accidental de su decepción. Después de aquella entrevista suprema en la que, con su fantasía ya hábil, había llevado a su amiga hasta la alta perfección de la que su naturaleza era capaz, comparando atribulado esta perfección imperfecta con la perfección absoluta de la que él vivía, de que él moría, se tiró por la ventana. De la caída se quedó idiota y vivió mucho tiempo, conservando de aquélla el olvido de su alma, de su pensamiento, de la palabra de su amiga, con la que se encontraba sin verla. La muchacha, pasando sobre súplicas y amenazas, se casó con él y murió varios años después sin haber logrado que la reconociera. La vida es como esta muchacha, la soñamos y la amamos por soñarla. No hay que intentar vivirla: se arroja uno, como el muchacho, en la necedad, no de una vez, pues en la vida todo se va degradando por matices insensibles. Pasados diez años, no reconocemos nuestros sueños, renegamos de ellos, vivimos como un buey, para la hierba que podemos pacer al momento. ¡Y quién sabe si de nuestras nupcias con la muerte podrá nacer nuestra consciente inmortalidad!"

 Los placeres y los días, Marcel Proust

tomado de aquí

Hollie Chastain


Los materiales importan


4.25.2012

La gran nube domesticada


Lux Boreal + Phillip Adams
LAMB
colaboracíón para Danzine en Un desierto para la Danza

foto de Laura Natalia Vargas
El cordero es el peón en la historia de la religión. Es la masa domesticada que se mantiene unida como una gran nube que, en manada, repite el absurdo rito para salvación.
Decía Freud que el origen del comportamiento de masas tenía que ver con la imitación de las jaurías de animales que el hombre arcaico cazaba, aquí uno se imagina un hombre violento  imitando llenas, lobos, bisontes, pero, ¿en qué momento el hombre comenzaría a emular a los borregos?
Con esta pregunta en la mente subo a las gradas, sin preguntar nada, dirigida por personas que desconozco, así precisamente, soy parte de la masa expectante, amotinada en el espacio escenográfico, esperando a que comience LAMB,  coreografía presentada por  La compañía Lux Boreal , bajo la dirección de Phillip Adams.
Phillip Adams explora las posibilidades de la danza contemporánea tocando los lindes de otras disciplinas escénicas,  para ejecutar esta dura crítica a la historia de las religiones, otorgando además a la audiencia la experiencia lúdica de habitar por unos momentos el escenario.
En el centro del escenario hay un voluminoso cuerpo desmayado. Cuerpo que se impondrá a los largo de la coreografía, como monumento de poder, contando por medio de sus acciones sobre los fieles  la historia del éxodo, del sometimiento, de la culpa,  de la fe.
Un personaje en ropa interior y con los hombros envueltos en algo que pareciera lana, comienza a saltar y gritar. En la esquina contraria comienza a saltar y  gritar otro personaje vestido igual, y así las resonancias de la imitación son una metáfora irrisoria de la propagación de la fe. A partir de ahí todos los movimientos de los bailarines en escena serán en masa,  empáticos, se revelarán en un desdoblamiento del cuerpo deseoso incluso de sufrir, de entregar su carne a la ocurrencia en turno de su lunático mesías. Al que por cierto adoran y le siguen en el trance irracional del rito.
Los espectadores, sobre las gradas somos la audiencia del espectáculo de la religión, que bien pudiera ser el espectáculo de un cruel jeopardi, donde la fortuna implica el sacrificio, la sangre. Frente a nosotros hay unos pequeños pianos rojos que suenan repetidas  veces tocados por algunos miembros del público, en un cacofónico y visceral ejercicio de interacción con la audiencia que de alguna manera, en los momentos álgidos, nos involucra más con la pieza en escena.
En el centro del escenario hay un lánguido cuerpo desmayado. Es el desnudo como terror, el desvestimiento del cuerpo para el final de una travesía. Una travesía del absurdo hacia la muerte. La esperanza  que buscaban las ovejas repitiendo el movimiento y el susurro de un rezo, y mirando más allá del cielo raso del teatro, se materializó en cadáver, queda la nube de lana, la masa más pura sobre la duela, pidiendo perdón.

Venecia López

4.23.2012

Primero sueño


Lola Lince
Estudios y fragmentos sobre el sueño
imagen tomada del blog de Lola Lince danza experimental 


Colaboración para el Danzine en Un desierto para la danza

He escuchado que la razón fisiológica del sueño es contar una historia, entretener al subconsciente para evitar que el dormido llegue al estado de vigilia cuando su cuerpo aún ocupa descansar.
 Un piano ha parado de tocar, Lola Lince aparece en el escenario articulando mi sueño en la densidad de la noche. Mi cuerpo se olvida de mí en la butaca.
Lola se desplaza lentamente, ataviada con un vestido  que asemeja un mapamundi. El silencio es revelador, el personaje sobre el escenario arrastra las historias de la noche cual si fueran cascabeles.  Veo mi programa de mano para asegurarme que estoy en una ficción, éste es el fragmento I: peregrinaje con campanas, de una coreografía que, según leo , apuesta a la experimentación como móvil, al desdoblamiento de la espiritualidad para inducir a la libertad creativa.
En la lectura que uno puede dar a las cosas siempre van implícitas nuestras experiencias, los referentes que nos forman, quizá hasta esas pequeñas cosas a las que parecemos no dar importancia. Así que ahora para mí, Lola es un cuadro de Gustav Klimt, su gran vestido mapamundi brilla como los motivos de oro que rodean el cuerpo en una de sus pinturas. Es una efigie del art noveau. Un espíritu que corta el aire lentamente con sus manos. Es un protagonista de teatro Noh. Es la Ofelia de Shakespeare flotando en el agua entre flores. Es mi sueño que se infla y se desinfla, mi flujo de dopamina, soy yo en la tragedia y en la comedia.
En el segundo fragmento, el hacedor de lluvia, la noche, un personaje oscuro con grandes ojos, danza sobre el escenario y se alimenta del aire cual si fuera un insecto. Toma sutiles puñados de oscuridad con sus manos y los engulle con su cuerpo. Los sonidos agudos son agujas entre sus manos.
Fragmento III: el vuelo. Una distorsionada versión de Over the Rainbow  revela recuerdos en la atmósfera del escenario. El sobresalto de la belleza corta el aliento. Lola gira su rostro velado por una tela, ella es blanca casi transparente, el espectador cree que va morir. Giro mi rostro para ver a los otros. Yo, por un segundo, creo que voy a morir. Despierto.

Venecia López

1.11.2012

inútil

"... el arte es inútil, al menos comparado con, digamos, el trabajo de un fontanero, un médico o un maquinista. Pero ¿qué tiene de malo la inutilidad? Yo sostengo que el valor del arte reside en su propia inutilidad; la creación de una obra de arte es lo que nos distingue de las demás criaturas que pueblan este planeta; y lo que nos define, en lo esencial, como seres humanos. Hacer algo por puro placer, por la gracia de hacerlo.

Discurso del escritor Paul Auster en la entrega de los Premios Príncipe de Asturias 2006.

1.10.2012

Aquí todo parece que aún está en construcción y ya es ruina


Cerith Wyn Evan. 'Aquí todo parece que aún está en construcción y ya es Ruina'. Escultura efímera de fuegos artificiales.
Con esta obra participó el artista Galés Cerith Wyn Evans en una colectiva en el museo Tamayo presentada en Julio y curada por Pablo León de la Barra. La expo se tituló "Incidentes de viaje espejo en Yucatán y otros lugares". La obra está inspirada en los viajes que realizaban un escritor, un dibujante y un artista del land art a Yucatán y Chiapas.
Después de la emoción por la desaparición de la sentencia en pirotecnia, pero antes de leer que estaba inspirado en viajes a estas dos ciudades, la frase me hizo pensar en mi ciudad, pero luego me di cuenta que se aplica a muchas cosas que conozco, hay mucho de construcción, y en ruinas.

"Cerith Wyn Evans nació en1958 en Llanelli, Gales, vive y trabaja en Londres. El trabajo de Wyn Evans se desarrolla a partir de los setentas en el underground londinense, donde colaboró de cerca con los cineastas británicos Derek Jarman y John Maybury, siendo uno de los protagonistas del movimiento conocido como los New Romantics. Durante la década de los ochentas Wyn Evans realizó una serie de películas experimentales, a la par que colaboró con otros legendarios artistas como Michael Clark, Leigh Bowery, Throbbing Gristle, The Smiths o The Fall. Durante los últimos años, el trabajo de Wyn Evans se ha convertido en un punto de referencia imprescindible de la escena artística londinense, su sofisticada obra ha inspirado a muchos artistas de las generaciones mas recientes. La obra de Wyn Evans está concebida por su relación crítica e histórica frente a las posibilidades y vicisitudes tanto del cine, la música, la arquitectura y la escritura, creando relaciones inusuales entre el espacio, la luz, el lenguaje y los objetos, donde la opacidad, y la experiencia de la obra implican una aceptación de la imposibilidad de una coherencia inmediata." (ésta semblanza es tomada del blog de León de la Barra)

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Hermosillo, Sonora, Mexico

algunos lugares

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